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jueves, 17 de septiembre de 2009

No me ofrezcas...

un ibuevanol, cuando fui yo quien asumió en primer lugar que mi mal humor es puramente "hormonal"... no es gracioso...

lunes, 17 de agosto de 2009

Curiosidades...

Aprecio mucho el humor inteligente, el comentario sagaz en el momento preciso, el sarcasmo y la ironía.
Sin embargo hoy Sol se trago un caramelo en el Alcorta tratando de cantar enciende tu motorrr y no puedo parar de reírme. Increíble… todavía funciona!

viernes, 31 de julio de 2009

Vergüenza

Ya es suficiente tener que soportar la vergüenza
de ponerse colorada (generalmente son mujeres)
para tener que escuchar: TE PRENDISTE FUEGO!!!
Acompañado de una carcajada que claramente
muestra placer en el ridículo ajeno.
Entonces el color rojo se queda aferrado a las

mejillas por un laaaaargo rato…
Porque surge
ese comentario indefectiblemente?
Al final Jim Morrison fue muy piola al cantar
de espaldas, para mi que se ponia colorado...

jueves, 30 de julio de 2009

Verbalmente incontinente

Las conversaciones de oficina suelen ser triviales y está bien que así sean, no tenemos que ser amigos, somos simplemente un grupo de personas compartiendo un espacio común.
Pero para los que pasamos 9 horas diarias en un espacio común la trivialidad es un arma de doble filo, no es comprometedor pero te somete a 50 horas semanales de pelotudeces.

Tuve la suerte o la desgracia de trabajar casi siempre con hombres. En lo personal creo que tiene muchas ventajas: son divertidos, son prácticos, nunca un quilombo, un puterio. Con un poco de viento a favor alguno esta bueno y hace la rutina más motivante y casi siempre hay alguno que te quiere dar y te hace la vida más fácil sin pedir nada a cambio... Claro que también tiene sus desventajas, te quedas afuera de un montón de conversaciones y programas (deportivos y de los otros) y profesionalmente no suele ser muy equitativo.

En las pocas oportunidades que me ha tocado trabajar con mujeres, indefectiblemente presencié o participé de un quilombo. Los vínculos son diferentes y si bien hay otra confianza, el día a día a veces se hace insoportable. En grupos numerosos de mujeres siempre hubo peleas, discusiones, miradas cómplices y comentarios venenosos.
Generalmente me toco mirar de afuera estas situaciones, que si bien en un principio parecen patéticas las vas siguiendo con la misma voracidad que a una telenovela brasilera, hasta que el espíritu conventillero se instaura en el día a día y se vuelve tan adictivo como el café.
Solo una vez me toco estar en el ojo de la tormenta, digo me toco porque no tuve opción, ella iba barriendo mujeres de la oficina cual demonio de Tasmania y fue imposible no verme arrastrada. Ahora que lo veo desde lejos y objetivamente, era una forra hija de puta, pero en su momento consiguió angustiarme.

En fin, ya sean hombres o mujeres, cuando uno llega a un nuevo ambiente laboral goza del beneficio de ser la nueva y pasa un tiempo con aire de espectador escuchando conversaciones ajenas, anécdotas, chistes, incomprensibles disertaciones laborales, etc. Hasta que finalmente se tiene confianza como para empezar a hablar, a liderar conversaciones, a sacar temas comunes. Es generalmente cuando comenzas a sentirte engullido por la rutina y queres cambiar de laburo, de gente, de ambiente, pero ese es otro tema.

Hace dos semanas tenemos una nueva compañerita, que con total desfachatez pero poco resto insiste en tirar tópicos al aire para ver si alguno prende:

- Ya hemos escuchado unas 12 veces, “terrible el día de hoy”. (Si linda, esta fresquito, esta pasando una ola de frío polar y va a seguir por lo menos hasta este finde, no es necesario que lo repitas todas las mañanas)
- “Hoy viene mi suegra a comer a casa” (no te interesa ni a vos y esperas que alguien responda algo a ese comentario?)
- Día siguiente: “mi suegra me cancelo por la lluvia” (imposible remar algo asi!)
- Estoy viendo una serie pero no me acuerdo el nombre. (en serio!?!?!? Te podemos ayudar a recordarlo?)
- Vieron lo de Maicol? (Siiii!!! Lo enterraron sin la nariz, parece que la van a velar por separado. Están buscado al mono que huyo con los 2 millones, esta se la sigo…) y sale con un: “parece que estaba hecho mierda desde antes”
- Ayer hice milanesas de soja de nuevo, pobre mi novio me debe odiar. (No, personalmente pienso que te debe querer mucho, mucho)
- Mejoro un poco el día. (aha)
- Acá se puede tomar mate? (No, lo cebamos y lo tenemos agarradito con las dos manos porque esta calentito. Si ves a alguno acercarse la bombilla a la boca por favor avisa!!!!)
- En el baño pusieron alcohol en gel (si, desde que entraste a esta empresa cambiaron muchas cosas…)

Y como no quiero caer en el estereotipo de la mina jodida, sonrío mecánicamente ante cada uno de estos comentarios.
Pero una mañana cualquiera me va a encontrar despierta y franca.

Callate un poco pendeja!

martes, 28 de julio de 2009

Reflexiones...

Voy a tener que dejar pasar unos días….
No puedo salir de este melodrama hormonal que tiñe todo seriedad y justicia social.
Lo que en mi cabeza suena divertido, al escribirlo se empecina en dejar un mensaje.
Si nadie puede conmigo en estos días, quien soy yo para querer hacerme frente?

lunes, 27 de julio de 2009

Cotidianeidades que antes no lo eran tanto...

Ya no hace falta cumplir años para tomar coca, o que sea sábado para comer pizza... las papas fritas son moneda frecuente en casa, y las tabletas de chocolate son casi un uncountable...
Por qué perdimos la alegría de encontrarnos con un bowl de palitos que tantas veces hicieron de extremidades de caballos sin cabeza con cuerpo de chizito? Cuando el material para la obra de arte está tan a la mano, siempre lo dejamos para después...
Alquilar una película era una buena excusa para compartir la barra de fel-fort con maní en familia, y la colección de los muñequitos que escondían los jack tardaban meses en completarse en alguna repisa de la casa...
Los que tenemos hermanos supimos compartir (con algún gesto de desilusión poco disimulado), algún havanna de chocolate, y puedo recordar vívidamente el almuerzo en que tuve que repartir una bananita dolca entre los tres (Nico, todavía no habías nacido)...
Los packs de golosinas, coca y cindor que sin magia alguna cargamos en el changuito del súper ya no nos completan...
Que el chocolate y las bebidas espirituosas (de las sanitas), vuelvan a emocionarnos como cuando todavía llevábamos guardapolvo blanco!!
Va un piiiiiiiiiiiip! por cada marca, sepan disculpar...